Para cambiar la cultura organizacional se propone que la persona aprenda a pedir (ya sabemos que cada uno escucha lo que escucha), a comprometerse y a cumplir. En varias ocasiones las personas se resienten, responsabilizan a “otros” porque no realizaron lo que ellas pensaban o suponían que debía realizarse y cómo debía realizarse; sin embargo, nunca hicieron la petición o fueron poco precisas al hacerla. Por otra parte, puede que la persona que se “comprometió” haya dicho “trataré de hacerlo” lo que significa que no hubo un compromiso efectivo. Nos enojamos o discutimos por no ser precisos con nuestro lenguaje, por no observar la emocionalidad del otro ni la nuestra, tampoco miramos la corporalidad y menos hacerle caso a nuestra intuición.
Todas las personas dentro de las organizaciones pasan por situaciones similares, la propuesta para construir una nueva cultura organizacional consiste en aprender a disolver esas inconformidades y establecer relaciones más sólidas y confiables.
La confianza es un juicio que me hago de una persona. Al pedir a alguien que asuma un compromiso, ello presupone que existe un juicio de que la, o las personas involucradas, son capaces de cumplir con lo acordado, no sólo en tiempo sino en la habilidad para realizarlo.
De no tener confianza no puedo construir una relación estable, efectiva y armónica y de compromiso con la cultura organizacional. En el juicio de confianza existen cuatro componentes: (Flores, 1994, Echeverría, 1998)
• Sinceridad: significa que hay consistencia entre la conversación pública y la privada de esa persona; dice la “verdad”
• Competencia: la persona tiene habilidades y sabe hacer lo que dice
• Credibilidad: significa que la persona cumple con lo acordado
• Involucramiento: es la lealtad que existe entre las personas.
La confianza también tiene que ver con la forma como me juzgo a mí mismo (auto confianza) y cómo me miran las otras personas. Esa confianza determinará también si aceptan o no mis ofertas o proposiciones.
Al crear organizaciones donde existe confianza se abre la posibilidad de generar espacios donde las personas al comprometerse, es decir cuando dicen SI, harán lo solicitado, sin embargo, también se genera la posibilidad de decir NO puedo cumplir; o también no tengo la capacidad de hacerlo (NO SE) o bien no puedo cumplir con todos los elementos solicitados y negociar para poder cumplir con lo que realmente se pueda realizar. Al abrir este espacio de conversación, se crean lazos y redes de compromisos confiables donde las personas se comprometan y cumplan.
En resumen:
– reconocer a la persona.
– resaltar lo positivo.
– agradecer al finalizar una conversación.
– presencia y cierra un espacio conversacional.
– establecer conversaciones, para disolver las molestias, los sinsabores.

Xiomara Perales – Miembro ICF Capítulo Venezuela
Coach Internacional Certificada. Consultora Organizacional
Instagram Xiomara_Perales Facebook: Xiomara Elena Perales

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