Cuando el Hacer viene o surge desde el Ser, sin duda, es auténtico. Y, el título del artículo, surgió de una pregunta que me realizó una persona: ¿Usted hace coaching? Tal vez, la respuesta, pareciera obvia; pero, en lo personal, me resultó una Pregunta Poderosa hecha por alguien que no es Coach. Y a seguidas, al responderle: Soy Coach Profesional, surgió la segunda: ¿Es que el Coaching es una profesión, una carrera?

Estimados Colegas, muchas de las preguntas que nos hacen algunas personas (e incluso coachees) pueden resultarnos, verdaderas Preguntas Poderosas (o Movilizadoras, me gusta este término), que deben llevarnos a profunda reflexión consciente de lo que Somos verdaderamente y si lo que hacemos, viene desde esa fuente del Ser.

Desde ese punto, viene la reflexión: ¿Desde dónde realizo el Coaching? ¿Qué es Coaching y qué es ser Coach, para mí?

Profesión, del latín “professio”, en una de sus acepciones, el diccionario de la Real academia Española de la Lengua,  señala: “Empleo, facultad u oficio que ejerce alguien y por el que percibe una retribución” y Carrera: tiene varias acepciones, entre ellas: “Profesión o actividad que exige una formación académica previa y, generalmente, la superación de un concurso público para acceder a aquella; Curso profesional de relieve; Ejercicio de una profesión o actividad…”

Más allá de estas acotaciones, necesarias para aclararnos, en primer término, es menester considerar: ¿Lo que hago, le da sentido a mí ser?  ¿Lo que soy, le da sentido a lo que hago? ¿Soy Coach, con un sentido claro de Misión? O, mis acciones, le permiten a otros, solo decir: hace “coaching”….

Sin duda,  el Coaching, dentro de los parámetros establecidos, tanto técnicos como éticos, es una Profesión (y no sintamos temor al decirlo) y por ello es que, continuamente, debemos –desde el Ser- estar en proceso de desarrollo y formación/actualización; sin embargo, internalizar de manera consciente, la Responsabilidad que esta Profesión amerita –como todas- es Tener Sentido del Acto del que formamos parte, sin protagonismos, cuando estamos frente a una persona o coachee. Y, acá, me hago de las palabras del gran Maestro del Coaching, Leonardo Wolk: “Coaching, el arte de soplar brasas”. Esa concepción “Wolkiana” es de suma importancia, puesto que nos confronta con nuestro SER, porque cuando somos coaches, desde nuestra Esencia y, por supuesto con todas nuestras Certificaciones y capacitaciones técnicas necesarias e imprescindibles, nos permitimos cuestionar el sentido de nuestra propia vida y determinar si lo que estamos eligiendo, decidiendo y realizando, define en cada momento, quiénes somos realmente y quiénes queremos ser.

Atiff  R Carvajal

Coach profesional, miembro de ICF-Capítulo Venezuela

 

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